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Las alegrías y los retos en la adolescencia

alimentacion-adolescentes-adolescencia 1La adolescencia puede ser una etapa muy feliz de la vida y para muchos jóvenes lo es, por lo cual los adultos conservamos gratos recuerdos de estos años. No en vano, cuando se habla con nostalgia de “en mi época”, se recuerda justo aquella en la que nos sentíamos capaces de todo, estábamos llenos de sueños, de ganas de tener aventuras, éramos los mejores poetas, los mejores amigos, no teníamos temor a emprender cualquier aventura por peligrosa que ella fuera. Igual que ahora, a nuestros  padres les daba susto, nos llamaban al orden, nos hacían cumplir con unas normas en la casa, y éramos catalogados como “rebeldes”. 

Los adolescentes están atrapados entre la infancia y la vida adulta, afrontando lo peor de ambos mundos, pues estos años suelen estar cargados de torpeza, ansiedad y confusión.
Actualmente, cuando como padres o como maestros, tenemos que afrontar el acompañamiento a ese adolescente, nos parece todo muy complicado; obviamente las épocas cambian, los peligros son diferentes, las búsquedas de los jóvenes son otras, incluso parece que la adolescencia se acelera, puesto que ya vemos niños y niñas de 10 ú 11 años pensando en la miniteca, en la ropa de marca, en la salida a...... con los amigos y sin adultos, porque, dicen que  “que oso”.
Con todo lo que  esta etapa de la vida representa para el desarrollo de la personalidad, tenemos que reconocer que  vivimos “tiempos difíciles”;  por ello, los jóvenes se ven sometidos a presiones muy diferentes a las que se han afrontado en generaciones anteriores.

Es un compromiso social y moral de todos los adultos que hemos superado airosos esta etapa de nuestras vidas, el conseguir que los jóvenes no se limiten a sobrevivir, sino que vivan esos años con plenitud, para lo cual es indispensable acompañarlos e incitarlos a que construyan su propio proyecto de vida, pues es justo en esta etapa en la que se tiene la experiencia y la estructura mental apropiada para formularlo.


Entonces, ¿qué es la adolescencia?

Expresado en pocas palabras, la adolescencia es una etapa de transición de la infancia a la edad adulta. Es un tiempo en el cual se experimentan importantes cambios tanto físicos como emocionales e incluso sociales,  en cuanto que el adolescente necesita buscar su propia identidad por medio de la aceptación en un grupo de amigos, deja de ser “la extensión de sus padres”, muchas veces interpretado como “rebeldía” o en el peor de los casos,  los padres se quejan de que los adolescentes no los quieren o no les gusta estar con ellos. 

 Por otro lado, durante esta fase de la vida empiezan a surgir nuevos sentimientos que pueden desconcertar y hasta atemorizar.

Durante la adolescencia se produce una serie de cambios en el cuerpo con el fin de prepararlo para la reproducción sexual (denominado pubertad), esto implica que los jóvenes comiencen a preocuparse por su apariencia física (el  interrogante  más común es ¿cómo me ven? Por eso pasan horas frente a un espejo).

Es común que los adolescentes experimenten una amplia gama de sentimientos dolorosos, por ejemplo puede que noten cierto distanciamiento entre los amigos de la infancia y él, debido a los cambios físicos y emocionales. Hasta los padres, quienes antes eran su refugio y consuelo, ahora los puede catalogar como inabordables (situación que debe tenerse en cuenta, pues es el momento en el que el adolescente necesita ser escuchado sin ser criticado).

Todo esto a veces contribuye a que un adolescente se sienta solo.  Algunos expertos afirman que la adolescencia es la época en la que los sentimientos de soledad son más frecuentes e intensos, más que en la infancia o en la vida adulta. El adolescente, por temor a que sea considerado extraño, no exterioriza sus pensamientos y sentimiento, aduciendo  que nadie lo aceptará como es. Es importante tener presente que estos sentimientos generalmente desaparecen con el tiempo, pero es ahí donde el adulto debe estar acompañando al adolescente en sus búsquedas, estando “ahí”, a veces sin hablar, a la expectativa de lo que el adolescente quiera contar, quiera preguntar.

Hay que recordar que en la adolescencia todo cambia: la opinión que se tiene de la vida, de los amigos, de los demás, de los valores religiosos que se han fomentado en la familia,  y por supuesto de sí mismo.

Es importante ayudar a los adolescentes a contrarrestar  estos sentimientos, invitándolos a conocer otras personas que no formen parte del circulo de sus amistades, haciéndoles saber lo importantes y valiosos que son para nosotros y además haciendo el esfuerzo de ubicarnos en  la época y tratar de ver las cosas como las están viendo los jóvenes, obviamente sin pretender ser jóvenes como ellos y asumir sus posiciones, su forma de vestir, sus gustos, pero sí, que sientan a los adultos significativos como personas con las cuales se pueden compartir ideas, aunque no se esté de acuerdo con ellos, pero con la certeza de que serán escuchados y valorados.
Es fundamental en esta época, que el adolescente se sienta acogido, bien escuchado, y  que el adulto no esté siempre con el arma del sermón, o de la recriminación. Esta es la forma mas sensata de acompañar este proceso, que no es fácil por cierto. 

 

Luz Elena Gómez Londoño

Licenciada en Educación Especial

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